El Hombre se encuentra domesticado. Ha adoptado una visión ideologizada del mundo y alejada de la realidad natural en pos de un falso confort que lo ha atado a un sistema esclavizante y perturbador. Lo que hace que, domesticado y sobornado, viva en una incoherencia mental, física y espiritual con el mundo que le rodea. Y alejado de su propia naturaleza divina.
Ha adoptado un rol artificial. Un lugar que ha sido prefabricado para él. Vive en una simulación. Por lo tanto, es profundamente infeliz sin saber porqué. Está profundamente enfermo a causa de esta incoherencia en su existencia...